‘¿Qué es la vida? (…) La vida es un ilusión, hijo mio. La vida es la ilusión que quieras seguir. Mira a Laura, mira a Pepe, mira a los que tu más quieres, a quien quieras: ¿qué hacen?¿qué quieren?¿dónde estan? La vida es una ilusión; Migue, ¿cuál es tu ilusión?’
Son las 5:29 de la madrugada del jueves 20 de Diciembre de 2007 (lo escribo sobre todo porque pasado un tiempo quiro releerlo y acordarme de este día) y acabo de llegar de beber. Esto, hasta aquí, es normal en mi salvando que es un día ‘de diario’. Resulta que mis viejos estan separados; no, no voy a hacer de ello un drama. Habitualmente (siempre) vivo en casa de mi madre (MI casa, mi mamá siempre nos ha educado para que sepamos lo que es nuestro y lo que no lo es, pero esta ya es otra historia). Mi padre trabaja en Madrid. Viene cada cierto tiempo, antes más a menudo, desde hace unos meses, mucho menos (por otras historias (si será por historias que pueda contar, vaya)), pasa cada dos o tres fines de semana, comémos, pasamos algunas horas juntos, y se vuelve a Madrid. Él sabe que voy a menudo al piso, lo suelo usar de santuario; voy de vez en cuando solo, y medito, leo, escribo. Cuando me salto las clases sólo y no sé a donde ir, voy allí y fumo, o me echo una play. También de ‘picadero’, de ‘nidito de amor’ cuando mi reina baja a tierra de barros (seguro que KORR odia este tono lírico) y me regala un par de días de amor y sexo sin medida. Pero sobre todo suelo ir con los colegas, a pasar el rato, a hacer una fiestecilla, a beber, a fumar, a olvidar y reirnos un rato: los espartanos sabrán de lo que hablo. Resulta que mi bien amado amigo Pepe tiene novia, y los pobres (aunque a ella no la aguanto, conste en blogsta) no tienen sitio donde ir a follar y hacer auténticas marranadas en intimidad, siendo específicio, porque para cualquier otra cosa les sobran lugares. Ayer de los ayeres, martes, llegó de Albacete Pepe y le dí, como otras tantas veces, las llaves del piso de mi viejo, para que pudiera tener intimidad con su chorba desatendida. En realidad toda esta movida es una especie de balanceo perfecto de una ecuación que me he empeñado en hacer difícil, muy muy difícil, tan difícil que para entender la importancia de esta entrada deberíais ser Yo o tragaros una historia digna de Tolkien. A lo que ibamos; le dejé las llaves para que fuera allí con ella y pasase una noche de lujúria y desenfreno. La noche del martes no fué, cambió los planes y durmió en su casa. Ayer miércoles pasé la mañana en su casa, dormido (ibamos a ir a desayunar, y a contarnos movidas) porque ambos habíamos dormido poco la noche anterior, y tenía intención de pedirle las llaves, para ir y recoger el piso. Mi viejo me había dicho a principios de semana que era posible que se dejase caer por Pacensia el jueves, pero no había confirmado nada. Yo, tan implacable previsor que soy, quería ir horas antes, porque en minutos me viene muy justo, y recogerlo y dejarlo chachi. Mi viejo tiene constancia de que monto allí orgías y bacanales, pero nunca me ha puesto reparo. No le pedí las llaves y, una vez me hube despedido de él (de Pepe) a mediodía, no volví a verlo en todo el día. Lo llamé como cien veces, porque mi vieja quería invitarlo a cenar y yo quería las llaves, pero no lo cogía, así que lo fuí dejando correr, dieron las once, dieron las doce, la una, las dos y desnudo a las tres suena mi móvil. Yo estaba en mi cuarto, de puta madre por cierto, calentido, con un chute de IDoser, empezando un libro que he comprado, y al leer ‘Papá’ en la pantalla del móvil, me removí sorprendido. Descuelgo y efectivamente era mi viejo (por el tema del IDoser sospeché durante varios segundos si lo estaba imaginando o era cierto, porque no es la hora habitual con la que suelo charlar con mi pater). Migue, acabo de llegar a Badajoz y meto la llave en la puerta y no me gira, ¿ha habido algún problema con la puerta o algo así?, no papá, estuve hace un par de días y no pasaba nada, ¿la has metido bien?, claro que la he metido bien coño, para que te iba a llamar si no, vale no te pongas nervioso, no sé qué puede ser. Y no lo sabía, tardé un ratito más en acordarme de que Pepe podría estar allí jugando al parchís con su chica. Imaginaos lo que me entró en el cuerpo, no, imaginaos a mi padre aquellos que lo conocécis o habeis oido hablar de él en esta situación y luego imaginadme a mi acordandome del puto Pepe. Jesusito de mi vida, no me cagué allí mismo en la cama porque se me subió toda la mierda a las sienes, de hecho, y no por darle gracia al asunto, creo que el corazón se me paró durante el resto de la conversación. Mira papá, no estoy seguro pero es posible que Pepe esté allí, ¿cómo que Pepe está aquí?, es que he estado esta tarde allí (mentira) con él, tomando una birra y jugando un rato a la consola, que hace tiempo que no nos veíamos, y a la hora de irnos, el llevaba una mochilita, y yo por no cargar con nada metí la cartera y las llaves en ella, con la tontería se me ha olvidado y las tiene él, ¿que Pepe tiene las llaves de MI CASA?, sí, papá no te enfades, ha sido un descuido, pero… cabe la posibilidad de que esté allí y por eso no puedas entrar, mira Miguel, me cago en la puta de oros, haz lo que te salga de los cojones pero ábreme la puerta YA. Cuelgo, y me pongo a llamarlo (a Pepe) como un loco. No me contesta, no me había contestado en toda la tarde y ahora no iba a sonar la flauta. Llamo a casa de Pepe, aunque sé que él no está allí. Me descuelga el teléfono su hermana, que a resumidas cuentas es una arpía con muy mal carácter, oye mira tengo una urgencia perdóname ¿está Pepe?, no, está con Sandra (su novia), no sé donde están ¿qué ha pasado Migue? es que, le cuento la historia, necesito contactar con él, pues se ha dejado el móvil. Se cagó la perra. Le digo que me busque su móvil y me de el número de Sandra, pero pasado un rato de búsqueda no lo encuentra (luego empieza a comerme la oreja y a gritarme pero le cuelgo). Tan pronto acabo la llamada, me llama mi padre, Miguel estoy aquí abajo de tu casa, ahora mismo me das las putas llaves, me sacas a Pepe de la cama o de dónde sea. No me cago encima porque blablá. Despierto a mi mami, le resumo el tema, me visto y bajo. Imaginaos tener que pelear con Goku sabiendo que estáis en desventaja, pues me encuentro con mi viejo, subo al coche, afronto el primer vozarrón con temple y nos vamos de nuevo a casa de mi viejo. Bajamos del coche, llamámos, en vano claro, y sigo intentando contactar con Pepe. Me he saltado que antes de hablar con su hermana, pasé como media hora llamándo a Macarena, a Luky, a Luisma, a todo el que se me ocurrió, a sus móviles y a sus respectivas casas, para conseguir el número de Sandrita y resolver el tema de una puta vez. Luego de haber llamado al portal y haber tenido un intercambio de no más de dos puñetazos con mi viejo (no me dió como debería haberme dado, tranquilos, sigo vivo (ni yo a él, tranquilos, sigo vivo)), a la llamada número mil que le hice a Macarena, me cogió el teléfono. Me dió el número, llamé y me lo cogió Pepe. Para los que sepáis donde me muevo, me dijo que estaba a medio puente, acababa de salir de casa de mi viejo cagando hostias, obviamente habían huido por patas de allí pero no como imagináis, otra historia. Como la posibilidad de que Pepe no hubiera estado en casa en todo este rato aún bailaba en la cabeza de mi padre, durante la conversación intenté hacer tiempo para que Pepe cruzara el dichoso puente y se metiese en algún sitio, para así poder decir que él habia estado allí todo ese rato y que las llaves no habían sido usadas. Como Pepe no se percató de mis intentos por hacer tiempo, aunque sospecho que hasta que mi propio viejo y los vecinos se habían enterado, le dije que, nada, iba para allá a coger las llaves. Nos montamos en el coche y veinte segundos después vemos a Pepe a medio puente con su chorba. Me da las llaves, se las doy a mi viejo, me echa una mirada bastante expresiva (bájate del coche, búscate la vida y que sepas que la has cagado HARDCORE) y se va. Después nos hemos metido en la primera tasca que hemos visto y hemos intentado pasar el nervio bebiendo, porque de verdad que mi viejo haría al mismo demonio andarse con cuidado, y eso que es el adulto más ‘legal’ que existe y no me ha levantado la mano en la vida (lo de antes fue porque yo me medio-abalancé sobre él). Fin de momento.
La historia es la gota que colma un vaso número dios sabe. Ori tiene que meditar ciertas cosas.


