Archivos para Enero 2008

10
Ene
08

Diario de un Kamikaze – Parte segunda

Miércoles 2 de Enero de 2008

15:20 – Me he dispuesto a empezar a estudiar. Después de un exhaustivo análisis de cuáles son las mejores opciones para estudiar me he decantado por aprenderme álgebra de cualquier modo humanamente posible e ir mirándome poco a poco física. Cuando haya hecho el examen de álgebra (14E) supongo que le daré caña a la física (21E) y después de éste pues me encomendaré a la misión suicida de aprenderme todo el cuatrimestre de mates para el día 4 de Febrero. Hasta ahí parece todo correcto.

Lo malo es que llevo media hora estudiando física, porque tengo que pasar a buscarme unos libros de álgebra que espero que sean mi salvación, y me he dado cuenta de que he matado demasiadas neuronas estos días. No entiendo nada, pero na’ de na’. Oh dios mío, nunca te pido nada, y de hecho no creo mucho en ti, pero coño, ayúdame, que para eso estás, no? ó_ò!

En fin, voy a meterme unas horitas más de problemotes de esos que no sabes por dónde cogerlos.

 

Jueves 3 de Enero de 2008

17:25 – Sin grandes progresos ó_ò. Ayer estuve unas cuantas horitas haciendo problemas, me pegué un buen break inmerecido y después de cenar, estuve desaprovechando el tiempo de nuevo y luego, en horas nocturnas me estuve hasta eso de las 2 y media dándole caña. Al final, me empezaron a salir los problemas pero solo a mí se me ocurre parar para fumarme un cigarro y que me entre el sueño. El plan de hoy era levantarse a eso de las 10 y media y a las once volver al ataque, pero na; me he quedado dormido hasta que mi colega Isi me ha llamado a eso de la una. He comido y me he ido a comprar un poquillo con él. Ahora me meteré un intensivo de dios sabe cuánto, hasta que la densidad de mi cerebro se reduzca tanto que me empiece a salir por las orejas. Luego supongo que me meteré otra sesión nocturna. A ver qué tal va hoy ó_ò.

18:02 – ¡Qué alegría, que emoción, que éxtasis, dios mío! Que bonito es ponerte y ver que te salen las cosas. Pero poco ha durado mi alegría al comprobar que lo que he aprendido a hacer en esta media hora que llevo es algo que mi colega Piter, que tiene la misma idea de algebra que yo, también sabe. Qué cabrón ¬¬

2:48 (del viernes, vaya xD) – To’ fumao. Ahora es de esos momentos que ya me da igual los exámenes y me cago’en to’ por no poder vivir la vida así de tranquilote xD (me parece que me falta la gracia pacense de mi hermano para esto, pero bueh).  El tema es que he estudiado hasta eso de las nueve menos algo y a las once he vuelto a la carga hasta las 2 y media. Mi colega piter, que trabaja desde la distancia, está siguiendo el mismo planing que yo, pero con horarios más extensos. Él se ha quedado estudiando como un campeón y yo pues he plegado y me he hecho una cañilla de buenas noches xD.

He hecho la vida de problemas y tal, pero la verda es que me parece que no avanzo, mi cerebro se empieza a derretir ó_ò. Mañana “en principio” levantarse “pronto” y volver a comer problemas como estoy haciendo hasta ahora y el mismo planing de hoy =/. Ahora me piro a sobar que la maría empieza a hacer efecto sobre los cafés que me he tomado antes Ó_o.

 

Viernes 4 de Enero de 2008

0:47 – Termino mi sesión de tragar números y problemas por hoy y me voy a liarme un inmerecido petardo (sí, yo soy muy listo: estudio y luego fumo para olvidarme de lo poco que pueda haber aprendido, pero necesito evadirme de esta mierda, dios >_<). Lo cierto es que me estoy planteando seriamente dejarme álgebra para junio y asegurar más física y mates =/. ¡Oh dios, como me gustaría estar en septiembre otra vez! ¡Oh dios, como me gustaría estar en la ESO otra vez! ¡Oh dios como me gustaría ser un jodido feto otra vez! ó_ò. Mi desespero está llegando a límites insospechados y creo que para que pueda entender esto a tiempo mi cerebro deberá llegar a un nivel de abstracción todavía desconocido por la mayoría de mortales.

Dios santo, mierda de cafeína, mierda de cannabis, mierda de algebra, mierda de jodido bar de la uni, mierda de cartas, ¡mierda de yo! Ahí se pudran todos los malos vicios y para el cuatrimestre que viene sea un chico más aplicado, coñe. Estalella, pirata, azótame, que me lo merezco (que imagen más surrealista xD).

Demasiada cafeína hoy…

 

Martes 8 de Enero de 2008

19:05 – Hago un pequeño “break” inmerecido a mi sesión de estudio para escribir qué ha sido de mí estos últimos días.

Lo cierto es que el viernes acabé bastante desquiciado, creo que me empezaban a surgir pequeños tics de nerviosismo, o más bien desespero, por ver que estaba empezando a hacer cosas que realmente no entendía. Así que el sábado y el domingo me di fiesta. Mal hecho, pero yo soy así. Intenté emborracharme el sábado por la noche pero como estamos ya en enero y la cuesta y toda la polla, pues la economía, y el cuerpo, no están para esos trotes, así que me tuve que conformar con beberme un par de birras y pa’ casa con el Isi. Luego, el domingo, los reyes, que son muy observadores, me trajeron, entre otros, unos calzoncillos. Prefiero pensar que solamente es un regalo sin más, y que no me los han regalado pensando en que necesitaré unos nuevos cuando dentro de unos días me cojan por banda y me penetren violentamente durante 4 largas horas que dura el examen en las que no podré ni comer, ni beber, ni fumar TT___TT.

¡Oh dios, me he jugado pagar una cena si aprobaba… haz que apruebe aunque solo sea para joderme ó_ò!

Y nada, ahora aquí sigo comiendo libros, números y toda la mierda de álgebra que se me pone por delante. Espero que los demás estén sufriendo como yo ¬¬…

 

Miercoles 9 de Enero de 2008

23:58 – Dos días de uni que no han servido para nada y yo sigo cada vez más cagado. Pensaba que escribir ésto iba a ser divertido, pero no lo es. Y encima hoy nos dicen que no podré llevar al examen ese centro interactivo de cálculo, entretenimiento y ocio, entre otras muchas funciones, que yo tengo por calculadora. Mis opciones de aprobar se esfuman tan rápido como se acaba el contenido de una botella de alcohol un sábado por la noche…

De hoy no quiero comentar mucho… pché pché.

 

Y en a próxima entrega: ALBERT vs EL EXAMEN DE ÁLGEBRA. EL ANTES Y EL DESPUÉS.

07
Ene
08

Will Smith MUERE; el perro también

Jamás me lo pasé tan bien con el fake de una peli =]

04
Ene
08

Cuentos de buenas noches para borrachos

Y poco a poco el alcohol empezaba a hacer efecto. Durante aquellos días el alcohol era la única vía de escape práctica que albert encontraba para evadirse de aquella vida que le rodeaba. La yerba o el hachís eran más efectivos pero le eran más problemáticas que la bebida.

Eran cerca de las dos y media de la madrugada de un jueves lluvioso de enero, otro día más marcado en negro en los calendarios que transcurría igual que había pasado el miércoles e igual que lo iba a hacer el viernes. Allí, en aquel bar, un antro de mala muerte con las paredes tintadas por el humo de los cigarros que durante el paso de los años se habían consumido por decenas de clientes que no tenían nada mejor que hacer ni ningún sitio mejor a dónde ir, albert terminaba otra jornada. Ni toda la lluvia del mundo, ni todo el frío, ni tan siquiera todas las mujeres hermosas del mundo podrían sacarlo de allí. Hacía tiempo que había dejado de creer en el amor y todas esas fantochadas que se les explica a los jóvenes. Ahora se pasaba sus horas nocturnas, alejado de los números y las formulas, aislado del resto del mundo, en aquel tugurio; su bar.

Con el tiempo había hecho de él un lugar propio, una especie de santuario donde recluirse y ahogar sus penas en un pozo de alcohol y humo.

-      Ponme otra, por favor – dijo albert intentando no balbucear.

-      ¿No crees que va siendo hora de ir dejándolo ya por hoy?

-      Vamos tío, enróllate. No te voy a dar problemas…

-      Está bien, pero es la última ya, eh – contestó el tabernero, cambiando los hielos de su vaso y rellenándolo de nuevo.

El tabernero era un hombre bastante alto y grande. Tenía un poco de barriga y los brazos el doble de anchos que los de albert. Sus oscuros ojos inspiraban respeto a cualquiera y aun parecer una persona arisca en el fondo era muy afable. Él era, sin duda, una de las personas que mejor conocía a albert, y de hecho podrían ser padre e hijo.

-      Oye, ¿tienes un cigarro?

-      ¿Desde cuándo fumas tú? – respondió el tabernero cruzando sus enormes brazos en frente de su pecho.

-      Es una larga historia – intentó justificarse – Vamos, ¿tienes un cigarro?

-      Te he preguntado qué desde cuándo fumas… – repitió

-      Bah, déjalo – y albert volvió a mirar hacia el vaso donde sus hielos se derretían lentamente

Entretanto las bisagras de la puerta de aquel bar rechinaban igual que lo hacían siempre, indicando que alguien se aventuraba a entrar en aquel antro. Desde la penumbra, el joven y el hombre observaban como una silueta insinuante se acercaba con andares que desprendían descaro y un aroma embriagador. Se fue acercando hasta que la luz del único foco que restaba abierto iluminó su rostro desvelando la identidad de una joven. Echó un vistazo rápido y moviendo con delicadeza los labios dijo:

-      ¿Puedo tomarme una última copa?

-      Sí, claro – dijo el tabernero – ¿Qué te pongo?

-      Lo que quieras, pero con limón – dijo la chica sacando un paquete de tabaco de su bolso – ¿Queréis?

-      Sí, gracias – contestó albert

Era una situación extraña. Últimamente el único cliente de aquel bar era albert, y hacía días que nadie más venía, mucho menos una chica. Era razonable que las chicas evitaran aquellos tugurios, sucios, oscuros, con olor a humo y, normalmente, llenos de borrachos. Y eso le molestaba bastante. Se encendió el cigarro y continuó en silencio; los tres continuaron en silencio.

La miraba de reojo primeramente con cierto desprecio. Era una chica joven, de la edad de albert más o menos, con una larga melena castaña tirando a morena y los ojos de un color marrón claro como la miel. Tenía una cara guapa y un culito mono, pero no le resultaba más interesante que el contenido del vaso que sostenía.

Y en unos minutos el cigarro se consumió. Aquella situación tan absurda le estaba sacando de quicio.

-      Ponme la última, que me voy a casa – pronunció con la voz cada vez más cansada – y cóbrame todo

El tabernero le sirvió la última y albert se la bebió de un solo trago. Dejó el vaso con un gesto brusco sobre la mesa, golpeando, y exhaló una bocanada abrasadora de satisfacción. La chica se lo miraba, agradecida, pero no decía nada.

-      Hasta mañana – se despidió alzando torpemente el brazo sin mirar atrás e hizo rechinar las bisagras para acabar finalmente en el exterior.

En la calle hacía frío. Una pequeña brisa se había levantado dejando atrás la llovizna que había estado cayendo durante toda la noche. Las baldosas del suelo estaban mojadas y la carretera estaba llena de charcos. Caminaba lentamente, con andar firme pese a todas las copas que se había tomado durante la noche. En el cielo las estrellas brillaban con claridad sin estar tapadas por las nubes como en noches anteriores. Tres calles y una esquina más allá alcanzó su destino. Buscó en sus bolsillos las llaves y tras hurgar un poco las encontró.

Intentaba introducir la llave en la cerradura pero la mano le temblaba y le era imposible. Volvió a intentarlo y esta vez pudo; extrañado miró su mano y verificó lo que pensaba que había sido una mala pasada de su imaginación. Alguien le había cogido la mano y le había ayudado a introducir la llave en la cerradura.

-      ¿Así mejor? – dijo una voz conocida a sus espaldas

-      Sí, supongo – contestó albert mientras se giraba y comprobaba que, efectivamente, se trataba de la chica del bar – ¿Puedo ayudarte?

-      Bésame – sentenció ella

Un profundo silencio reinó aquel portal. Tan solo se sentía la respiración acelerada de ambos jóvenes.

-      Me parece que te equivocas…

-      Bésame y calla – volvió a entonar la joven con una voz que a albert cada vez se le hacía más difícil de resistirse.

Se sentía atrapado, como si ella lo estuviese apuntando con una pistola, pero en realidad se moría de ganas de besarla. Quiso correr, volver a casa, al bar, ir lejos de allí, cualquier cosa. Un sudor frío empezó a recorrerle la nuca y bajó como un cuchillo afilado por su columna.

Y sin previo aviso le plantó un beso. Largo, intenso y húmedo. Se separaron, se miraron mientras respiraban entrecortadamente y volvieron a besarse.

 

Hicieron el amor durante algo más de una hora; gemía de placer como si fuese su primera vez. Media hora más tarde, tres condones flotaban sobre el agua del váter. Había sido una buena noche, sí señor. Los cristales estaban cubiertos de una tupida capa de vaho, las sábanas revueltas sobre la cama y en el suelo, como espectadora de lujo, nuestra ropa tirada. Sí, desde luego había sido una buena noche.

Albert espiró hondo y la miró nuevamente. Estaba ahí, desnuda, tumbada en la cama durmiendo despreocupadamente. Estaba a sus espaldas, tan cerca pero a la vez tan lejos. Había sido, sin duda, una buena noche, pero a él se le había quedado un regusto amargo. Allí, en aquella habitación desordenada y oscura, entre números, fórmulas, cuadros y poesías de principiante, nació algo para morir aquella misma noche. Ella, una desconocida entre tantas, había llegado a la vida de albert y sin esfuerzo alguno había escalado para aposentarse en el trono. Se convirtió en su princesa por una noche y él en su zapatito de cristal.

Tal como llegó se fue.

-      Esa jodida cara guapa… podría haber limpiado el espejo de carmín al menos… – se dijo albert mientras inspiraba nuevamente los restos del perfume que aun flotaban en el ambiente.

 

Aquella misma noche, como de costumbre, volvió a bajar al bar. Pero no entró; no porque no quisiera sino porque estaba cerrado. Se quedó allí de pie, frente a la puerta y encendió un cigarro.

-      Parece que es  hora de retomar las riendas de mi vida… – Inspiró hondo y tragó humo; luego lo soltó y prosiguió – Cuando termine los exámenes volveremos a vernos. Desde luego nena, volveremos a vernos…

Y la noche cayó a sus espaldas.

Hasta el cipote de todo >_<
Malísimo, pero es lo que hay

02
Ene
08

Diario de un kamikaze – Primera parte

Oh, sí. Debo ser la persona más tonta del mundo. Por dios, ¿en qué cojones estaría pensando? Mierda, mierda, mierda; tengo que aplicarme pero ya. Si es que lo sabía, siempre pasa igual.

Hoy, miércoles 2 de enero de 2008, este aspirante a físico, un sinvergüenza de cuidado, artista fracasado y escritor de desdichas, está frente a su preciado pecé, describiendo como buenamente puede este trágico pero épico episodio de su vida; aquello que una vez fue el “Diario de un Kamikaze” de mi propio hermano, historia solemne y divertida, hoy no es más que un reflejo de mis vivencias.

Y es que esta historia de tragedia y humor, de números, fórmulas y bocadillos de beicon con queso remonta sus inicios tres meses atrás más o menos.

Todo empezó un soleado día de septiembre. Los pájaros coleteaban y piaban felices, los abuelos jugaban a la petanca, los perros meaban en las esquinas, y los borrachos aun estaban sobrios. A todo esto, decenas de decenas de universitarios se iniciaban en una contienda que les iba a llevar muchos años. Yo hice lo propio, me metí en Física, sí, Física; hardcore y a pelo. Y al principio todo iba a pedir de boca; fueron unas horas felices, tres me parece, hasta que me di cuenta de que como no me espabilase me iban a poner el ojete bonito.

Por suerte, a los dos días descubrí que los apuntes estaban colgados en internet, en la mismísima web de la universidad y me indignó tanto que el profesor se limitara a copiar en la pizarra lo que había en esa pequeña biblia online que opté por irme al bar. Que tocarme los cojones también lo sé hacer yo; y todos los que me acompañan al bar cada día también saben hacerlo.

Y ahora aquí estoy, cagado. Lo estoy tanto que se me escapan hasta los pedos. Tras un parcial esperanzador y tres más de esos que te hunden la moral a no ser que prácticamente todo te sude la polla, éste tipejo empieza un periplo de tiempo no superior a mes y medio en el cual tendrá que condensar un cuatrimestre de tres materias tales como “Fundamentos de la Física 1”, “Análisis matemática 1” y la invitada estrella, “Álgebra lineal y geometría”.

De hecho lo veo todo bastante complicado, ni yo mismo sé si la salud de la que goza mi culito ahora mismo continuará así por mucho tiempo. Y es que aún sólo tener tres asignaturas, no tengo ninguna que sepa a ciencia cierta que sacaré seguro. Física es la que, en principio, mejor llevo, pues he ido a todas las clases; la única pega es que aunque hayas ido a todas las clases los exámenes son como un negro de 2 metros con un pene como tu propio brazo esperándote en un cuarto oscuro.

Luego está análisis que pese a no haber ido a casi ninguna clase tuve la gran pensada de gastar una ínfima parte de mi sueldo de verano como camarero a una calculadora “hachepé” de éstas que te hacen de todo. Así que, en cierto modo, es de las que menos me preocupa. Y finalmente tenemos álgebra, esa asignatura que me fue imposible entender desde el primer día y que gracias a ello y a mi alma de sinvergüenza me pasé el resto de clases en el bar jugando a cartas, o con mi colega Saxó fumando mierda, o vete a saber dónde.

Ahora sigo aquí, sentado en mi silla frente a mi pecé y sin sabé’ que hacé’. He desaprovechado ya 11 de los 16 días de vacaciones en los que podría haberme puesto a estudiar, podría haberme dosificado el tiempo y la materia de estudio y así haber hecho de esta empresa algo más llevadero. Podría, pero no. En vez de eso, me he pasado los días de borrachera con mi hermano Alfonso, bebiendo (él yo y su primo que estaba por aquí) hasta altas horas de la madrugada. Que risas en aquellos momentos y que miedo en éstos. Por lo menos sé que él también tiene que estudiar pero me revienta saber que él, aunque hace otra carrera, lo lleva mucho mejor que yo (ya sabéis, sed responsables durante el curso, como mi colega Alfonso, y todo os irá bien xD).

Pero eso ya da igual. Tengo que diseñar un plan infalible de estudio, uno que me lleve poco tiempo, pues a decir verdad seguramente acabe usándolo para limpiarme el culo una noche de estas que, mientras hago que estudio, me entre un apretón. ¡Dios, tengo que ponerme a estudiar pero yaaaa’!


Ahora me voy a ver si estudio un poco ó_ò.
Feliz año a todos.