Cada mañana a la hora de despertar abro ese tarro de chucherías y me medico con dulces mentiras. Generan en mí una enorme adicción; ya no sabría vivir sin una fuerte dosis de estos analgésicos recorriendo mi cuerpo. Tan poderosa es su composición que obnubila este talento para la autodestrucción y me dispara a actitudes más naturales en tanto que carentes de sentido. Pero siempre corrientes, que para el caso, son buen reclamo de espectáculo en este teatro de sesión matinal. En las mañanas irreales, sueño con la mirada puesta en un cielo claro y pacificador, bajo un sol helado que, pegue lo fuerte que pegue, no detiene el avance trastornado del reloj (tac tic, tac tic) que me devuelve a la noche de siempre. A la noche de la que no quiero escapar. Y cuando se acaba la droga y vuelvo en mí, en esta noche llena de esquinas y sombras, me entrego al infierno.
Desnudo la herida para clavarme de nuevo el puñal que me hice con tu recuerdo, y el dolor, tan gratificante y real, me mantiene con vida en la tiniebla. No existe placer mayor ni consuelo más violento para mi mente embrutecida que atravesar con su punta envenenada las costras supurantes que adolecen esta alma ávida de excelencia. Veneno y fuego para el frío sosegador que te arropa y ha congelado toda debilidad.
Fabrico torres de metal y posibilidades de humo que dejo desplomar sobre lo cierto, y el dolor explota en mi corazón como un orgasmo maduro, como un llanto macabro de lágrimas que no se dejan llorar. Destruyo cada pieza y reconstruyo, bombardeo mi ser y formo cada segundo un ánima más colosal y perfecta, más flexible, dura y cálida. Cuando vuelve la luz, la intervención me deja extasiado, y otro sol más cruel viene a arrasar con este ánimo suicida. Cada mañana, para descansar, abro ese tarro de golosinas y me drogo con dulces, dulces mentiras.
Archivos para Abril 2008
Madrugada
Vamos a jugar a un juego.
Explícolo: un Cadáver exquisito es una técnica mediante la cual un grupo de personas ensamblan un conjunto de palabras, imágenes o ideas, sin ninguna finalidad. Es posible que muchos hayáis hecho alguna vez uno sin saber lo que era, o algo parecido, pues no es nada raro que en muchos foros de internet se vean temas del tipo ‘historia de 5 palabras’, en las que un usuario continúa con cinco palabras la frase que el usuario anterior ha posteado, para así componer una historia, muchas veces absurda, entre un gran número de personas. Pues algo así. En resumen, vamos a crear un texto puramente surrealista entre todos, y lo vamos a concebir como un juego y nada más, siguiendo estas pequeñas pautas:
- Vamos a jugar leyendo únicamente la colaboración del jugador anterior. El texto al completo va a estar posteado aquí en todo momento, de manera que podréis verlo cuando queráis (aunque preferiblemente, no lo leáis hasta que hayáis decidido que no vais a colaborar más). Cuando vayáis a añadir vuestra parte solo debéis serviros de la última parte añadida para escribir.
- Para colaborar, deja un comentario aquí. No es necesario que posteéis anónimamente porque me iré encargando de que no se vea de quién es, pero así al final podemos ver quién escribió qué, pero podéis colaborar anónimamente.
- Las colaboraciones no deben sobrepasar dos líneas, metedle lo que os salga del. pero que no pase de ahí.
No pongo límite de tiempo pero lo cerraré en unas semanas para que veamos qué ha quedado y si se ha creado un verdadero cadáver exquisito.
Y como soy consciente de que el blog lo lee quien lo lee os pido, primero, que colaboréis, y segundo que corráis la voz entre algunos allegados. Me da igual quién colabore, pero en principio me gustaría que fuese gente conocida, o conocidos de gente que conozco.
A jugá.
Voces
Pché, el gordo se dejó caer por aquí trayendo su mala mierda a este rincón lleno de polvo. Siento haber tardado tanto hermano, pero ya sabes, la salida de Álex me ha trastocado xD. En fin nos vemos y espero que os guste y que esto sea un nuevo buen comienzo.
Silencio. Miles de voces que retumban al unísono en un sordo lamento dentro de mi cabeza. Son fantasmas del pasado que se aparecen, borrosos, tenues, como el humo de un cigarro que se consume lentamente. El tiempo da la razón y apremia a los que saben aguardar la llegada de la musa, a los que saben ver más allá de todas esas visiones. Ser fuerte no es una condición que se pueda o no elegir; ser fuerte es un requisito que muchos, seguramente, cumplan, pero que pocos demuestran.
Susurros. Cadenas que sostengo en mis manos y me arrastran en direcciones opuestas, como si tratasen de retener cuatro vientos que soplan hacia puntos cardinales opuestos. Soy el único que cede, al único que le importo, al único que le importa lo que ocurra. Porque por mucho que yo trate de reconstruir lo dañado, aun sigo siendo un tipo que parece no conocer nada de la vida, que cree que aun puede hacer algo por alguien, que los castillos de arena que construyen son capaces de resistir mil y una olas.
Murmullos. Sonidos irreconocibles, débiles, mezclados entre sí, pero capaces de ser diferenciados, como una enorme y grotesca bandada de pájaros que suavemente se desliza en el aire pero que jamás colisionan. Cierro los ojos, pero siguen en mi cabeza. La musa intenta hablarme pero yo no quiero oírla. La muy asquerosa no ha querido saber nada de mí, desapareció. ¿Por qué? Se lo entregué todo, lo di todo, mi alma, mi cuerpo; dejé que me poseyera y me abandonó a mi suerte. Me quedé vacío, solo. Mi pilar, mi fundamento esencial se desmoronó; y con él mis cuatro soportes se iniciaban en un vaivén incesante que solo dios sabe cómo terminará.
Gritos. Lamentos, llantos, gargantas que sangran aullando victoriosas. La noche cae sin mayor motivo, como siempre, entre el ocaso y el alba me encantaría ser un gato, despreocuparme de la vida, de mí, de ti, de vosotros y de ellos. Vivir en tu tejado y sentir todos tus gritos, tus murmullos, tus susurros y tus silencios. Y mirar al cielo sabiendo que mañana será otro día, en el que, al igual que hoy, me despertaré con las manos manchadas de tinta.
Por la musa y por mi, grito, hablo, susurro, pero sobretodo callo.
paaz!